jueves, 6 de marzo de 2008

La Zona

La calle es el otro, la mentira siniestra que enfrentas cada madrugada. Solo, en medio de una multitud que se retira lentamente, Piojo remueve todo el cieno de la noche que espera terminar pronto. Mira a los otros como si esperara algo, como si de pronto todos rompieran con la rutina de la madrugada y se lanzaran a cantar y bailar, en perfectas coreografías de musical gringo, en medio de la calle.
Piojo está solo.
Encuentra a unos conocidos en la licorería que no cierra nunca. Le invitan a quedarse con ellos. Él se aleja rápidamente.
Afuera, la ciudad se arremolina en el cuenco de la montaña… en ademán de cerrar el puño… los últimos automóviles se alejan hacia los barrios residenciales… veladores somnolientos se espabilan al paso de los camiones que recogen la basura… la ciudad de las cuatro y media a.m., ante meridien, after morning, ad mortem, antes de la mierda…

martes, 4 de marzo de 2008

El danzante



Chévere la experiencia. A pesar del apuro, los problemas y demás, la obra ya está rodando. Los panas han acolitado a lo bestia y el público está llegando... a pesar de la lluvia. Les dejo un par de fotos...

martes, 12 de febrero de 2008

La nueva obra...



Si no tienen nada que hacer, cáiganse a mi nuevo estreno, en el convento de San Agustín (Guayaquil y Chile, esquina, en el Centro Histórico). Va a estar en temporada desde el 21 de febrero hasta el 15 de marzo, a las 19h00.

¡Mierdra!

martes, 1 de enero de 2008

Mi nuevo blog...

Visítenlo... este va a estar más involucrado con la literatura y el teatro...

lapalabraenmovimiento.blogspot.com

viernes, 7 de diciembre de 2007

Fiestas


Inicio con un nuevo dogma de fe: yo, como buen quiteño, preferí huir de la ciudad, durante las fiestas.
Mucha gente ha opinado sobre la conveniencia o no de festejar la fundación española de Quito; no faltó ni siquiera la estupidez oficial que intentó justificar lo imposible (¡algún concejal salió con la mamarrachada de que lo que se festeja es el mestizaje!) En verdad, es preferible que digamos las cosas de frente, así se caiga en los dos extremos: o que nos gusta reunirnos para suspirar por un supuesto hispanismo casi risible, o que resistimos a cualquier occidentalización, reinvindicando un supuesto pasado impoluto.
Lo interesante de este año es que, sea de un lado o del otro, todas las voces han coincidido en algo: para la gran mayoría de la población está discusión no existe. Las fiestas de Quito, son pretexto para la borrachera. Pareciera que aún buscamos en el alcohol el olvido de un origen que (sea indígena, o mestizo, o urbano, o rural, o inga o mandinga...) nos sigue avergonzando.
Si he de emitir una opinión personal, preferí los eventos donde se reflexionó sobre lo que se estaba haciendo. Fue genial asistir al concierto de los Miletos (aunque esas últimas canciones me sorprendieron), y de los Maldita Vecindad (que estuvieron alucinantes, aunque esa es una opinión de alguien que ya superó los treinta). Me encantó observar la energía de esos presentadores que intentaban enviar mensajes políticos entre la marea de punkis, skateros, zhumirceos y demás fauna mágico-cómico-ebria de la ciudad...
Respecto al resto de festividades... lo mejor fue tomar la mochila, llamar a la Andrea, y tomar un bus a Chachimbiro... ¡Qué buenas aguas termales! ¡Qué paisajes! ¡Qué tranquilidad! Se las recomiendo...

viernes, 19 de octubre de 2007

Ofelia city 2


La ciudad vieja es una abigarrada confusión de construcciones seculares, de espigados campanarios y tejados mohosos. La lógica es inversa: aquí los edificios modernos se vuelven ilógicos, impertinentes. Los miro con desprecio: han envejecido de mala manera, a diferencia de las pequeñas casas del siglo XVII, inundadas de vida. El mío es un intento por reconstruir el pasado, destruyendo el presente: me entretengo desmontando barrios enteros, que afean las faldas del volcán, para quedarme con el conjunto de construcciones achatadas y las largas torres de campanario que se amontonan en el pequeño valle andino.

sábado, 13 de octubre de 2007

Lejos

¿Qué hace uno cuando siente que su relación es enfermiza? ¿Cuando desea escapar de la ciudad, a cómo de lugar, y cuando está lejos la extraña demasiado?

Cada vez que conozco una ciudad nueva, puedo observar las diferencias abismales con mi pequeño territorio de colibríes y arupos en flor. Avances urbanos, arquitectónicos y artísticos que en Quito aún no existen... y sí, uno se da cuenta de las deficiencias de nuestra ciudad.

...pero uno también puede descubrir los aciertos y las pequeñas maravillas que dejó en su hogar...

...cuánto quiero caminar por la plaza de San Francisco, o tomarme un café en la plaza Foch...