Al final de todo solo queda el silencio. Imperturbable desde el origen de las cosas.
Este blog, y su autor, hacen un homenaje al amigo, al funámbulo y al prestidigitador. Al lector insaciable de libros de caballerías y literatura medieval. Al señor conde de Krutoy, a Crestnor Datsá, al compañero de esa aventura desmesurada que fue la revista Ourovourus.
De ese "monstruo de la naturaleza", solo me queda el recuerdo de sus dedos acercándose amenazadoramente a mis cachetes, para aprisionarlos entre ellos, como si fueran una tenaza, y saludarme con su conocidísimo: "ñigo, ñigo, ñigo..." o su muy irreverente "soy un poeta radical, con un tatuaje tribal..." con el que me hacía morir de iras. Nos quedan también algunos textos dispersos que dan cuenta del que fue un poderosísimo intelecto...
Ahora es uno más de la ya larga lista de queridos amigos que decidieron salir de esta vida por sus propios pies... y él nos ganó la partida final, pues -tal cómo lo planeábamos en nuestras interminables borracheras (aunque él era por demás sobrio)- conseguirá permanecer adolescente por siempre... mientras que al resto no nos queda otra cosa que vivir este simulacro...
Eso es lo que resta... y para nosotros, los vivos, los que sentimos esa pérdida como una mutilación, como un suave dolor que corre por el cuerpo... un abrazo desde acá...
Breve actualización: me han hecho llegar la dirección del blog donde está la última carta de mi amigo. Creo que es un texto inteligente, sereno y estético. A mí me reconforta leerlo. El pana jamás dejó de ser quién siempre fue. Y eso se respeta mucho...
Nueva actualización: he encontrado varios homenajes para Andrés... lo que da cuenta del hermoso ser humano que es, porque está allí, en la memoria y el cariño de los que lo conocieron... pueden verlo aquí, aquí y aquí...
Emma pressing boobs
Hace 12 años

