Mostrando entradas con la etiqueta Quito y yo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Quito y yo. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de marzo de 2009

A.C. in memoriam...

Al final de todo solo queda el silencio. Imperturbable desde el origen de las cosas.
Este blog, y su autor, hacen un homenaje al amigo, al funámbulo y al prestidigitador. Al lector insaciable de libros de caballerías y literatura medieval. Al señor conde de Krutoy, a Crestnor Datsá, al compañero de esa aventura desmesurada que fue la revista Ourovourus.
De ese "monstruo de la naturaleza", solo me queda el recuerdo de sus dedos acercándose amenazadoramente a mis cachetes, para aprisionarlos entre ellos, como si fueran una tenaza, y saludarme con su conocidísimo: "ñigo, ñigo, ñigo..." o su muy irreverente "soy un poeta radical, con un tatuaje tribal..." con el que me hacía morir de iras. Nos quedan también algunos textos dispersos que dan cuenta del que fue un poderosísimo intelecto...
Ahora es uno más de la ya larga lista de queridos amigos que decidieron salir de esta vida por sus propios pies... y él nos ganó la partida final, pues -tal cómo lo planeábamos en nuestras interminables borracheras (aunque él era por demás sobrio)- conseguirá permanecer adolescente por siempre... mientras que al resto no nos queda otra cosa que vivir este simulacro...
Eso es lo que resta... y para nosotros, los vivos, los que sentimos esa pérdida como una mutilación, como un suave dolor que corre por el cuerpo... un abrazo desde acá...

Breve actualización: me han hecho llegar la dirección del blog donde está la última carta de mi amigo. Creo que es un texto inteligente, sereno y estético. A mí me reconforta leerlo. El pana jamás dejó de ser quién siempre fue. Y eso se respeta mucho...
Nueva actualización: he encontrado varios homenajes para Andrés... lo que da cuenta del hermoso ser humano que es, porque está allí, en la memoria y el cariño de los que lo conocieron... pueden verlo aquí, aquí y aquí...

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Capac Raymi

Quieras o no, estas fechas tienen algo... a pesar de que todo nuestro espíritu navideño se diluya en los ríos de gente que saturan los enormes centros comerciales. Yo recuerdo a quienes quiero, y a quienes escogieron estos días para decidir bajar el telón por mano propia. Me quedo con el recuerdo de mi papá, construyendo enormes nacimientos para que mis hermanos y yo, aún niños, nos sorprendiéramos con ese mundo en miniatura que teníamos en la sala. Extraño también el olor a canguil (palomitas de maíz) y lluvia de estrellas que tenían las novenas. ¡Y el pase del niño! Donde fui el San José de cada año... hasta que crecí, y tomó la posta mi hermano, y luego mi otro hermano, y luego el otro... ¡Y los villancicos de los hermanos nisécuantitos, banda sonora imprescindible de la navidad ecuatoriana! Así que mejor si recordamos lo bueno: ¿qué es lo que ustedes más recuerdan de sus navidades?
Y hablando de nacimientos, repito aquí lo que siempre digo cuando estoy en ruta: luego de que la gente ya colocó el musgo (que ahora tiene que ser ecológico) y el papel cartón (arrugado para que tome forma de montaña); y cuando ya está diseñado el río que serpentea por el valle, y el lago (con patitos) y el pueblito (con pileta)... nos damos cuenta que, en la sierra ecuatoriana, hacemos un nacimiento que no se parece en nada a Israel... o sea que hacemos nacer al niño en nuestras tierras... supongo que así se le siente un poco más cercano.
Así que, sean las saturnales, o la navidad, o el hanukkah, o el capac raymi de los abuelitos; sea en lo que ustedes crean, para todos mis amigos... y lectores que no conozco, pero que -descubro sorprendido- siguen esta página... de alguna manera es una forma de encuentro... para todos, mi abrazo fraterno...
Y, de regalito final, el video que Quito Eterno hizo para las fiestas, como bonus track incluye un saludo de su servilleta, vía escáip.

Una peque, y muy triste, actualización. Recibí hace poco la noticia de la muerte de una amiga. ¿Qué tienen estas fechas que convocan así a la muerte? Espero que haya logrado hallar la paz que buscaba.

miércoles, 4 de abril de 2007

Mi país de los colibríes...


Empiezo este blog, como hace años empecé a recorrer las calles de mi Quito amado. Con la emoción de descubrir una ciudad de la que nada sabía hasta los dieciocho años. Sigo intentando comprender una ciudad tan mágica, contradictoria y diversa, cuando ya he pasado los treinta. Y aún me sige sorprendiendo...
Por eso le he robado la cita a uno de los grandes poetas del Ecuador: don Jorge Carrera Andrade, nacido en la famosa calle de la Ronda; porque me parece que resume en una imagen mi percepción de la ciudad: la belleza de lo pequeño...