jueves, 22 de enero de 2009

El puema...

A veces uno se aferra a sus amores adolescentes, aunque hayas tenido otras experiencias iguales, o mejores, que esas primeras. Siempre he sido un lector apasionado de puesía, y no por esnobismo (sé que es el "género" de más difícil lectura, si excluimos los cláaaaasicos poemas romanticones), sino porque me encanta que un texto me vacíe, que sus imágenes me seduzcan y me dejen arrasado, sin ganas de hacer o decir nada. Creo que esa es la función del puema: que te sacuda en un mar de sensaciones. Y ojo que no digo sentimientos, ese es uno de los peores errores de nuestros profesores de secundaria, que nos enseñan que la poesía consiste en expresar sentimientos, mientras se tuerce los ojitos y se suspira un montón... y terminamos de borronear estrofillas (o cancioncillas) que dicen cosas como: amo tu maldita indiferencia que destruye mi maldito corazón en esta maldita soledad...

Y cuando llegamos a los verdadero puetas, nos quedamos sin saber qué carajos es eso que no nos enamora ni nada...

He transitado por esa puesía muuuuy intelectual (y la he disfrutado), pulida en su sonoridad hasta la música... repleta de guiños filosóficos, teológicos e históricos... poemas que reflexionan sobre la inutilidad de la poesía, sobre la tragedia del papel en blanco, sobre las palabras que envuelven el silencio...

Pero siempre volveré a textos como este: salvajes de tan repletos, desmelenados, abundantes, corrosivos, repletos de imágenes sugerentes...

Así que, sin más... un pedacito del canto I del Altazor, de Vicente Huidobro, un texto que -como en un buena relación de pareja- aún me hace la piel de gallina, a pesar de que nos conocemos aaaaños:



Altazor ¿por qué perdiste tu primera serenidad?
¿Qué ángel malo se paró en la puerta de tu sonrisa
Con la espada en la mano?
¿Quién sembró la angustia en las llanuras de tus ojos como el adorno de un dios?
¿Por qué un día de repente sentiste el terror de ser?
Y esa voz que te gritó vives y no te ves vivir
¿Quién hizo converger tus pensamientos al cruce de todos los vientos del dolor?
Se rompió el diamante de tus sueños en un mar de estupor
Estás perdido Altazor
Solo en medio del universo
Solo como una nota que florece en las alturas del vacío
No hay bien no hay mal ni verdad ni orden ni belleza
¿En dónde estás Altazor?

La nebulosa de la angustia pasa como un río
Y me arrastra según la ley de las atracciones
La nebulosa en olores solidificada huye su propia soledad
Siento un telescopio que me apunta como un revólver
La cola de un cometa me azota el rostro y pasa relleno de eternidad
Buscando infatigable un lago quieto en donde refrescar su tarea ineludible

Altazor morirás Se secará tú voz y serás invisible
La Tierra seguirá girando sobre su órbita precisa
Temerosa de un traspiés como el equilibrista sobre el alambre
que ata las miradas del pavor
En vano buscas ojo enloquecido
No hay puerta de salida y el viento desplaza los planetas
Piensas que no importa caer eternamente si se logra escapar
¿No ves que vas cayendo ya?
Limpia tu cabeza de prejuicio y moral
Y si queriendo alzarte nada has alcanzado
Déjate caer sin parar tu caída sin miedo al fondo de la sombra
Sin miedo al enigma de ti mismo
Acaso encuentres una luz sin noche
Perdida en las grietas de los precipicios

3 comentarios:

Yo Soy del Quito dijo...

¿No ves que vas cayendo ya? , chuta, es verdá, como piel de gallina, a pesar de los años...

Anónimo dijo...

CITA: Y cuando llegamos a los verdadero puetas, nos quedamos sin saber qué carajos es eso que no nos enamora ni nada...

Quizá te refieres a esto:

http://www.4shared.com/file/201529440/680463a3/IKRTHA_-_Cuentos_De_Soledad_I_.html

Anónimo dijo...

auque sea lirica y no poesía, en fin lo bueno de la lietratura es que hay para todos los gustos ¿no?